A finales de historia mlos años noventa  se popularizaron las plataformas LMS (Learning Management Systems) más conocidas como sistemas e-learning. En un principio la primera plataforma popular fue Webct creada en 1995, posteriormente un programador de esa  plataforma creó Moodle en el año 2002, la característica más importante de esta última plataforma  fue el desarrollo de la misma bajo licencia de software libre. Actualmente Moodle es el sistema más utilizado en las universidades. A finales de los 90 y principios del 2000 utilizar plataformas LMS en asignaturas presenciales se consideraba una innovación educativa por dos motivos: por lo que era posible  hacer desde estas plataformas (comunicación con el alumno, acceso on-line de recursos, envío de tareas, gestión académica, seguimiento…..) y por las características de internet (acceso desde cualquier lugar y momento, facilidad de acceder a contenidos, rápida actualización, abaratamiento de costes,…..).

Hoy en día, llegando al año 2020, nadie considera que utilizar plataformas LMS sea una innovación, más bien se considera “una obligación”.  Esto puede ser cierto si consideramos que la mayoría de las asignaturas utilizan Moodle (o cualquier otra plataforma LMS) como un sistema donde se pueden descargar y cargar contenidos, un “tablón” para ver la planificación de la asignatura y un medio  de comunicación con el alumnado.